Oxicombustión: Eficiencia térmica y pureza del material
En los hornos de fundición tradicionales, el aire atmosférico introduce una cantidad masiva de nitrógeno que no participa en la combustión, absorbiendo energía innecesariamente. La tecnología de oxicombustión elimina este lastre térmico, permitiendo beneficios operativos inmediatos:
Reducción del Consumo de Combustible: Al eliminar el nitrógeno, la llama alcanza temperaturas más altas con menor cantidad de gas, reduciendo los costos operativos de manera drástica.
Mejora en la Claridad del Vidrio: Una combustión más estable y limpia reduce la formación de burbujas de gas (semillas) y defectos ópticos, resultando en un cristal de mayor transparencia y brillo.
Reducción de Emisiones (NOx): Al no haber nitrógeno en la mezcla de combustión, la formación de óxidos de nitrógeno —principales contaminantes del aire— se reduce hasta en un 90%, alineando la producción con las normativas ambientales más estrictas.
El control atmosférico en el proceso de acabado
Pulido por Fuego: Se utilizan quemadores de precisión con mezclas de oxígeno y gas para eliminar imperfecciones superficiales en envases y cristalería fina, logrando ese acabado suave y reflectante característico del vidrio premium.
Prevención de la Oxidación: En el caso del vidrio flotado, se requiere una atmósfera inerte para evitar que el estaño líquido (donde flota el vidrio) se oxide, lo que garantiza una superficie perfectamente plana y libre de manchas metálicas.
En GASEX, proporcionamos el soporte técnico y el suministro de oxígeno criogénico necesario para que los hornos de fundición operen en su punto de máxima eficiencia. Nuestra infraestructura asegura un flujo constante y una pureza certificada, permitiendo que la industria del vidrio alcance niveles superiores de calidad óptica y sostenibilidad ambiental, respaldados por la experiencia en el manejo de gases de alta presión y temperatura.